Una rosa en la penumbra
Antuán Constantino, el hombre ya solterón y cincuentón que nació en tiempos de la guerra de Corea como consecuencia de otra guerra más importante, la que se libró entre la decana de las prostitutas del barrio de Canterías Magdalena la Magna y el putero Victoriano Constantino, por la violación de su madre y su propia fecundación, recibió un beso efímero de la única mujer que supo amar, Helga Tarbonano, y la vida se le viró al revés.
Por más que, a cambio de un paquete de galletas de coco, recibía consejos del profesor don Restituto Altamirano, hombre docto donde los hubiera y revolucionario del Mayo francés y de otras revoluciones, acerca de cómo conseguir el amor pleno de aquella bella y casada mujer, Antuán no lograba superar el agobio amoroso que le provocaba su particular Venus.
Antolín Dávila, en esta novela donde el amor y las ansiedades humanas se superponen, con maestría y su habitual capacidad fabuladora, es capaz de transitar desde 1920 hasta los últimos disturbios en Francia de 2005, pasando por el derrocamiento de Stalin, el avance de las tropas rusas sobre Checoslovaquia, el Mayo del 68, la muerte de Martin Luther King o la misma de Salvador Allende, todo no menos importante que la violación de una niña llamada Clarita, la existencia de un tal Antuán Constantino entre mujeres de la vida, el juicio contra la decana de las prostitutas del barrio de Canterías Magdalena la Magna por matar a un hombre, las disputas de madre e hija por compartir una cama donde ejercer la profesión más antigua del mundo o una historia excelsa de amor de viejos el mismo día de las ejecuciones en Hoyo de Manzanares.
Presentaciones
- Presentación de Osvaldo Rodríguez — Catedrático de Literatura Hispanoamericana, ULPGC
- Presentación de Antolín Dávila — Discurso del autor